Actualizado por: Diana Landaeta

Existen muchos mitos alrededor de la profesión de médico y el cómo son estos recibidos en todo el mundo. Esparciendo ideas erróneas en lo que respecta a la facilidad que poseen los profesionales médicos para emigrar y conseguir trabajo en otro país, hechos que dependen de una multitud de factores para ser llevados a cabo de manera exitosa.

Estados Unidos es el protagonista principal entorno a estos mitos debido al enorme déficit de personal médico en el país. Motivo por el que muchos interesados creen que ingresar a territorio estadounidense, ya sea como médico general o especializado, es una tarea sencilla.

La dificultad que presenta el país norteamericano para los estudiantes de medicina o médicos extranjeros graduados se refleja en los diferentes programas, pruebas y normativas que rigen el sistema médico y de validación de conocimientos. Por lo que las personas deben pasar por una fuerte etapa de evaluación para conseguir ingresar a Estados Unidos y ejercer como médico, siendo esto solo el primer paso de una larga lista de aspectos a cumplir.

Revalidar el título de médico en los Estados Unidos

La revalidación del título es uno de los primeros pasos a realizar para desempeñarse como médico en los Estados Unidos. Para revalidar el título y avalar los conocimientos adquiridos por la persona durante el transcurso de su carrera universitaria, esta tendrá que obtener el certificado emitido por la Comisión Educativa para Graduados Extranjeros en Medicina (ECFMG).

Además de haberse graduado en una de las universidades pertenecientes al International Medical Education Directory (IMED), aprobar los exámenes “steps” del United States Medical Licensing Examination (USMLE); y, en el caso de los ciudadanos que no provengan de un país de habla inglesa, demostrar un nivel de inglés suficiente para desarrollar sus actividades a través del examen Test of English as a Foreign Language (TOEFL).

Todos estos requisitos, sumados a la legalización o apostilla del título, notas certificadas, pensum, certificado de méritos y el expediente de la persona, son los que hacen posible la revalidación de los estudios cursados. Estos requisitos muy rara vez poseen excepciones y deben ser cumplidos tanto por los estudiantes de medicina como por los médicos ya graduados para revalidar el título de médico en los Estados Unidos.

Sin embargo, los títulos de áreas de especialización como la oftalmología o cardiología, no pueden ser revalidados y es necesario que el individuo curse nuevamente la especialidad en territorio estadounidense si su deseo es ejercer dicha especialidad. Solo en los casos de médicos destacados y patrocinados por entidades estadounidenses, se puede dar la posibilidad de que este ejerza su especialidad sin tener que reiniciar sus estudios.

¿Qué son los STEPS de la USMLE?

Los STEPS (pasos) son las pruebas utilizadas para evaluar y avalar los conocimientos que ha adquirido un estudiante de medicina o médico en el transcurso de su carrera. Dichas pruebas son esenciales para la revalidación y la obtención del certificado de la ECFMG, siendo uno de los pasos determinantes para ingresar a EE.UU como médico.

Estas pruebas están divididas en tres etapas, conocidas como STEP 1, 2 y 3. El STEP 1 puede ser realizado desde el país de origen de la persona y posee un costo de 865 dólares, en el caso de algunos países como España, se debe pagar un monto extra de envío que está alrededor de los 180 dólares.

El STEP 1 

Consta de 325 preguntas multirespuesta dividas en 7 bloques, a realizar en una hora cada uno. Las preguntas se centran en asignaturas básicas de la ciencia, como lo son anatomía, bioquímica, bioestadística, epidemiología, microbiología, patología, farmacología, fisiología; ciencias del comportamiento, genética, inmunología, envejecimiento, nutrición, biología molecular y celular.

El STEP 2 

Está dividido en dos partes, la primera llamada Clinical Knowledge (CK), y la segunda Clinical Skills (CS). El STEP 2 CK funciona igual que el STEP 1, siendo una prueba con 350 preguntas a resolver, las cuales se dividen en 8 bloques con una hora para contestar cada uno. Este evalúa los conocimientos en medicina y posee un costo de 865 dólares más la tasa extra de envío que depende del país donde se realice. El CK, al igual que el STEP 1, puede ser realizado desde el extranjero en los centros Prometric de cada país.

El STEP 2 CS

Es una prueba práctica con un coste de 1.505 dólares, que se realiza en ciertas instalaciones de los Estados Unidos, donde se evalúa el trato hacia los pacientes y la efectividad del médico. Por lo general, durante esta prueba la persona tendrá que examinar a 12 pacientes con diferentes síntomas, lo que ayudará a determinar sus capacidades y desenvolvimiento en el área.

El STEP 1 y 2 son obligatorios para obtener el certificado del ECFMG y poder ejercer como médico en los Estados Unidos. El STEP 3, aunque no es obligatorio, puede ser de gran ayuda para el individuo a la hora de conseguir una visa y la plaza de residente. 

El STEP 3

Al igual que el STEP 2 CS, consiste en probar y evaluar las diferentes habilidades del médico, su tiempo de reacción y eficacia.

Existen varios cursos y programas de estudio diseñados especialmente para la aprobación de los STEPS, requiriendo algunos de 4 a 6 meses de aprendizaje. Es vital que la persona se prepare con anticipación para cursar los STEPS, lo que puede requerir una gran inversión de tiempo.

El examen TOEFL

Aunque en algunos programas no se solicita el examen TOEFL, lo cierto es que su aprobación es de gran importancia para todo aquel interesado en trabajar como médico en los Estados Unidos. Más allá de ser un requisito fundamental para desenvolverse apropiadamente en el país en diferentes aspectos, el TOEFL ayuda a incrementar las probabilidades de conseguir trabajo en territorio estadounidense.

Si la persona no cuenta con al menos un nivel intermedio del inglés, su proceso de emigración y adaptación será más complicado. Dificultando el abrirse paso entre la competencia existente en el área médica, tanto para estudiantes como para médicos graduados. Al igual que con los STEPS, se requerirá invertir tiempo en la adquisición de conocimiento del idioma para incrementar sus probabilidades de éxito.

Médicos generales

Para un médico que haya culminado sus estudios de pregrado y posea título (sin especialidad) existe la posibilidad de realizar especialización en Estados Unidos siempre que cumpla con los requisitos pertinentes.

En primer lugar su país de origen debe calificarlo para poder aplicar a una reválida del título. Para lograr dicha reválida el profesional debe inscribirse en el USMLE y presentar los 3 STEPS, cuya puntuación debe ser alta (aprobación con más de 70%). Sin embargo, después de haber presentado el primer y segundo STEP, el profesional generalmente tiene derecho a aplicar a una entrevista en el lugar de escogencia del programa a seguir.

En este punto son muy importantes los contactos que pueda tener el profesional para influir positivamente sobre el ente entrevistador, ya que en estas esferas se toma en consideración las recomendaciones de otros colegas. Una manera de obtener dicha influencia es mediante la realización de pasantías previas o protocolos de investigación en diferentes servicios que puedan expedir una carta de recomendación.

Posterior a la entrevista se debe aplicar al Match, el cual es una especie de concatenación entre el bagaje que trae el profesional; puntuación en los STEPS, resultado de entrevista, lugar donde desea formarse; y lo que ofrece el país en plazas libres, programas de entrenamientos disponibles para extranjeros. Si todo resulta favorable, el profesional puede obtener una plaza para realizar su residencia de postgrado.

Médico especialista

En el caso de que el profesional extranjero sea especialista en su país de origen, igualmente debe cumplir con todos los pasos antes mencionados y volver a cursar la especialidad bajo el sistema de formación norteamericano.

En Estados Unidos se muestran muy celosos de su preparación y les gusta que todos los profesionales sean formados bajo el mismo sistema. Eso se traduce en que el especialista extranjero no puede ejercer como tal sino como médico general, a menos que realice nuevamente su especialidad en Estados Unidos.

Siempre existe alguna excepción a toda regla, y aunque es muy difícil de obtener, algunos especialistas extranjeros pueden lograr una plaza para ejercer como tal.

Connotaciones importantes a tomar en cuenta

En algunas especializaciones las residencias para extranjeros se otorgan preliminares durante los primeros años, lo que significa que el profesional estará sometido a diferentes procesos que le permitan mantener su estatus como residente de postgrado para el siguiente año (por ejemplo, el Service o examen anual).

Los esquemas de residencias suelen ser piramidales, por lo que si en un programa entran 10 profesionales no significa que los 10 culminarán, en el camino algunos deberán retirarse o buscar plaza en otro centro e incluso en otro estado.

Para postgrados más largos como cirugía, después del 3er año generalmente se otorga residencia categórica, lo que indica que el profesional puede permanecer en ese centro hasta culminar su especialización.

Tipos de visa que deben solicitar los médicos

Visa J1

Un punto importante a mencionar, es que los médicos extranjeros por lo general, ingresan a los programas con una visa J1, lo cual les permite estudiar y trabajar o percibir salario como médicos residentes de postgrado. Sin embargo, esta visa tiene una cláusula que obliga a regresar al país de origen por un periodo de dos años justo después de haber culminado el programa de estudio (existen alternativas legales para evitar la llamada “regla de los dos años”).

 Requisitos para solicitar la visa J-1:

  • Formulario DS-160 (certificado de elegibilidad). Este formulario debe llenarse con los siguientes datos: breve descripción del programa de intercambio elegido; fechas de inicio y culminación de dicho programa, costo aproximado del programa y la categoría del intercambio.
  • Pasaporte vigente. Debe tener una validez de aproximadamente unos seis meses posteriores al periodo estipulado de estadía en los Estados Unidos.
  • Comprobante de pago del SEVIS y de la Visa. Se deben cancelar los montos propuestos por la solicitud de la visa no inmigrante, la cual tiene un costo de 160 dólares (aunque no es necesario pagar sí está siendo patrocinado por el gobierno de los Estados Unidos) y por el Sistema de Información de Estudiantes y Visitantes de Intercambio (SEVIS en inglés). El costo de pago de esta última es de 180 dólares. Es importante tener un comprobante de pago de ambos.
  • Formulario DS-160 de visa no-inmigrante. Este es un formulario en línea que debe ser enviado (vía electrónica) a una oficina consular antes de ir a la entrevista (preferiblemente en la misma sede). Es importante responder a todas las preguntas de este formulario en inglés y evitar cualquier inactividad por más de 20 minutos, ya que la sesión podría expirar
  • Foto fondo blanco actualizada (como máximo 6 meses de antigüedad), de tamaño 2×2. Otros requerimientos adicionales son que se vea la cara de la persona; sin ningún tipo de filtro, sin uso de lentes y la foto tiene que ser tomada por alguien más (no se admiten fotos de tipo “selfie”).

Visa H-1B

Adicional a lo anterior, otros profesionales son contratados a través de una visa H-1B, lo cual implica ser empleado contratado por una institución de salud. Las condiciones para optar por esta visa son las siguientes:

  1. Optar para un trabajo especializado. Se considerará como trabajo especializado todo aquel que requiera un conocimiento a nivel de pregrado universitario o superior. Para poder validar esto se puede:
  • Demostrar que el requisito mínimo para el cargo es un título universitario de pregrado o incluso postgrado.
  • Mostrar que un título universitario es el requerimiento mínimo para trabajar en una empresa o que el cargo es sumamente especializado y requiere de una persona con un título en concreto.
  • Las actividades prácticas relacionadas al trabajo requieren de un conocimiento especializado que sería asociable a un título universitario.
  1. El aspirante debe efectivamente demostrar que posee el conocimiento necesario para encargarse de las tareas relacionadas al cargo que aspira. Debe demostrarlo de la siguiente manera:
  • Culminar con éxito una carrera universitaria en una universidad extranjera.
  • Tener una licencia que autorice la práctica de una profesión en alguno de los estados de EE.UU.
  • Contar con una experiencia, preparación o capacitación equivalente a un título universitario. Se puede probar esto al trabajar en cargos menores u otros de la misma especialidad a la cual se aspira.

Es importante destacar  que todo el proceso de solicitud de la visa H-1B lo debe hacer el empleador o la persona que está ofreciendo un puesto de trabajo bajo estos estándares. El mismo deberá llenar el Formulario ETA-9035, el cual es la Solicitud de Condición Laboral (LCA, por su sigla en inglés), junto con el Formulario I-129, que es la petición para trabajador no-inmigrante. Una vez aprobadas dichas solicitudes, el empleado podrá solicitar la visa H-1B en la embajada o consulado de su país de origen.

Visa O

Aplicando a una visa O (que implica necesidades o habilidades especiales) el profesional puede ser contratado directamente como especialista ya que su servicio es requerido, posee alta demanda y poca oferta.

No es lo que ocurre con mayor frecuencia porque las connotaciones de este tipo de visa son muy difíciles de cumplir pero existen casos. También depende por supuesto de la disponibilidad de plazas de trabajo para esa especialidad.

En caso de no desear realizar de nuevo la especialización (caso de los especialistas) o de no querer realizarla por primera vez (caso de médicos generales), se puede optar por realizar un entrenamiento específico (Fellowship), como por ejemplo trasplante o investigación en algún área. De esta forma se mantiene un estatus de trabajo con salario y se permanece de manera legal dentro del país, aunque al culminar dicho contrato se debe actualizar el estatus migratorio.

Renovación o cambio de estatus migratorio

Al culminar la especialización, ambas modalidades pueden estar sujetas a diferentes situaciones para su renovación o cambio de estatus. Si el profesional consigue plaza como trabajador especialista, en algunas especialidades básicas como obstetricia o medicina interna, se debe cumplir con el Waiver (exención); lo cual implica trabajar en una zona con déficit de especialistas (según el programa Conrad 30) durante al menos 3 años.

Esto último se debe realizar si se aspira a evadir la regla de los dos años impuesta en la Visa J1. Las zonas de déficit de especialistas serán establecidas por el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS en inglés) del país, bajo las categorías de: Área con Falta de Profesionales de la Salud (HPSA), Área Médicamente Desatendida (MUA) o Población Médicamente Desatendida (MUP)

Para esto se necesita igualmente actualizar el estatus migratorio, tramitado por lo general por la institución contratante. A medida que van pasando los años, el profesional va “acumulando” estatus migratorio que puede posteriormente utilizar en la aplicación de una residencia definitiva.

Obamacare

Con las reformas migratorias y sanitarias impulsadas por el ex-presidente de Estados Unidos, Obama, mejor conocidas como “Obamacare”; se esperaba la incorporación de alrededor de 40 millones de personas al sistema de salud como nuevos solicitantes de servicio (bajo las modalidades Medicare y Medicaid), por lo que se proyectaba un déficit de personal médico importante para el mediano plazo.

En la gestión actual del presidente Donald Trump, esta Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible se ha visto sumamente criticada debido a que se ha estimado que le cuesta al Estado unos 200 millones de dólares (esto se debe a que Obamacare no cobra impuestos por los servicios de salud).

Por esta razón, en 2017 se propuso la derogación de esta ley, la cual no tuvo éxito, y los intentos de hallar medidas alternativas para seguir apoyando a los menos favorecidos pero sin tener pérdidas exorbitantes quedaron inconclusas.

De momento, el programa sanitario Obamacare sigue en vigencia. Sin embargo, así como el intento de 2017, puede haber planes por parte del actual presidente de Estados Unidos de eliminar o modificar esta ley. Y dentro de estos planes, existe la posibilidad de que se flexibilice de alguna manera el ingreso de los profesionales especialistas en el área de la salud que desean aportar sus conocimientos al mismo tiempo que buscan mejorar su calidad de vida emigrando de sus países de origen.

Trabajo para médicos hispanos en Estados Unidos

A pesar de contar con mayores dificultades que otros médicos extranjeros, el trabajo para médicos hispanos en Estados Unidos es posible. Pero es importante destacar que al igual que cualquier otro médico, los requisitos básicos y exigencias aplican de igual manera para los hispanohablantes.

Las mayores dificultades se encuentran en el dominio del idioma, los trámites a realizar para emigrar a Estados Unidos y las universidades donde el individuo haya cursado su carrera. Lo que requiere de una mayor precaución y planificación a la hora de empezar todo el proceso para emigrar exitosamente, necesitándose en muchos casos de guías personalizadas para evitar complicaciones futuras.

Las plazas de residencia y las ofertas de trabajo poseen un alto grado de exigencia, y dependiendo de las ambiciones de la persona, cualidades como el ser bilingüe podrían ser de gran ayuda para trabajar en ciertas áreas de los Estados Unidos donde hay movimiento constante de hispanohablantes.

Pero para lograr todo esto es vital preparar apropiadamente la documentación necesaria, presentar los exámenes requeridos y capacitarse de la mejor manera antes de afrontar el gran reto que resulta ejercer como médico en los Estados Unidos siendo médico extranjero.