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Legalizar y apostillar documentos para emigrar: diferencias y ventajas.

Entre los requisitos a cumplir para poder emigrar a otro país, está el trámite obligatorio de legalizar o apostillar cualquier documento público. Este proceso le permitirá demostrar la veracidad de los mismos. De no hacerlo, el extranjero no podrá  ejercer su profesión y le podrían negar la entrada en el país destino.

Existen ciertas diferencias entre legalizar y apostillar un documento. Estos dos criterios originan cierta incertidumbre en las personas que se está preparando para partir al extranjero, al no saber cuál es el proceso que más le conviene.

¿Qué significa legalizar y apostillar un documento?

Legalizar: La legalización es el proceso tradicional por el cual deben pasar los documentos personales para ser legales y válidos en otros países. El documento legalizado debe tener la  firma y sello de las autoridades competentes del país de origen del emigrante, y del consulado o embajada del país que se tiene como destino. Este proceso suele ser algo largo y complicado en muchos países, lo que hace aún más llamativa la opción de apostillar.

Apostillar: Gracias al Convenio de la Haya, realizado el 05 de octubre de 1961, se creó un acuerdo para la supresión de la legalización de documentos, el cual fue firmado en su momento por más de 60 naciones, contando en la actualidad con la participación de una cantidad superior a cien países. El denominado “Hague Convention Abolishing the Requirement of Legalization for Public Documents”, consiste en la simplificación del proceso de legalización de los documentos públicos, convirtiéndose en un método válido para la comprobación de la autenticidad de certificados, actas, entre otros.

Principales diferencias.

    1. El apostillar no es apto para todos los países. La apostilla de la Haya solo es válida para los países que han firmado el acuerdo, lo que significa que dicho proceso sólo funcionará si el país al cual desea emigrar, así como el país de origen del emigrante, forman parte de este convenio.
    2. La legalización es requerida para los países que no están dentro  del Convenio de la Haya. A pesar de ser un proceso máscomplicado, es apto para cualquier territorio.
    3. Si el país de procedencia del inmigrante forma parte del acuerdo Haya, pero el país de destino no o viceversa, la persona se verá obligada a realizar el proceso de legalización en lugar de apostillar, pues este último no sería aceptado.

¿Cuál es la mejor opción?

Cada país tiene una posición particular y el emigrante debe adaptarse a ellas para poder proceder de manera adecuada.  Es recomendable que se informe con antelación sobre las leyes, acuerdos y requerimientos especiales que poseen tanto su país de origen como el país destino. Todo esto incluye los procesos de legalización, entidades encargadas y documentos que necesita validar.

La obtención de una guía personalizada es una gran opción, en especial si el emigrante no está al tanto de dichas normativas o no tiene las herramientas para adquirir la información. De la misma manera esta ayuda externa podría serle útil  para mejorar su planificación y conocer cuáles son las opciones que más le convienen.

Imagen cortesía de (espanarusa.com), todos los derechos reservados.

Diana Landaeta

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